No hay que ser un científico ni un reconocido intelectual para conocer de sobra que, en un gasolinera, no se puede, ni se debe, encender ni provocar una simple llama. Sin embargo, nuestro protagonista no pensó lo mismo -directamente ni pensó- y, al ver a una araña colarse en el depósito de su coche, creyó que la mejor forma de eliminarla era con el fuego de su mechero.
Gasolina + fuego = instaBOOM
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