Típico, llegas a casa cansado de estar en clase o en el trabajo y tienes que ponerte a hacer deberes o, simplemente, te has traído algo de trabajo a casa que hay que terminar. Te sientas en tu escritorio con la mente puesta en realizar tu trabajo pero el sofá/cama tienen otros planes para ti.
Este eterno debate entre descansar y trabajar está a punto de llegar a su fin. Trabaja, sí, pero de vez cuando echate una pequeña siesta en el mismo lugar donde trabajas, sin apenas moverte.
Publicar un comentario