Bueno, en realidad es un hombre común, residente del Polo Norte y que se llama, legalmente,Santa Claus. Además, y para añadirle más salsa, es exactamente igual al aspecto que todos asociamos a Santa Claus. La parte mala es que ni siquiera es del Polo Norte (Groenlandia), sino de un pueblo que se llama así en Alaska (EEUU).
Esta semana ha empezado su candidatura para salir elegido alcalde de Polo Norte, su ciudad, en las próximas elecciones. Lástima no vivir allí y poder votarle. Tener de alcalde a Santa Claus tiene que molar, y mucho.
Ah, y una de sus propuestas más firmes es la legalización de la marihuana.
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