La historia que le ocurrió a este ciudadano de Nueva York le va a costar tiempo olvidarla. No todos los días te quedas dormido esperando el tren de vuelta a casa cuando, al despertar, te encuentras una rata del tamaño de tu zapato encima de tu regazo jugando con tu teléfono móvil.
La sorpresa vino minutos después, cuando nuestro protagonista comprobó que su teléfono móvil no había sufrido daños. Sin embargo, en todo ese alboroto ocasionado, la simpática rata se había hecho… ¡¡UN SELFIE!!
Son más inteligentes que nosotros, no hay duda.
Publicar un comentario